El artículo olvidado

Todos los días y a todas las horas el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, repite que la Constitución prohíbe el tipo de referéndum que se quiere realizar en Catalunya. Los gobernantes estatales han entrado en un interminable bucle dialéctico del que no son capaces de salir. Están obsesionados con repetir hasta la saciedad lo de que hay que cumplir a rajatabla con la Constitución.

Pues, señores gobernantes de la España una y grande, si tan sagrada es la Constitución española y hay que cumplirla a rajatabla, que se cumplan todos sus artículos.

El texto del artículo 47 de la Constitución dice:

«Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos».

Después de leer detenidamente el texto del artículo 47 yo no sé si echarme a reír o a llorar. Esto parece una tomadura de pelo.

Cuando en Euskadi o en Catalunya queremos plantear la celebración de consultas ciudadanas, nos salen al paso los políticos españoles con lo de que la Constitución está para cumplirla. Pero si se nos obliga a los vascos y a los catalanes a cumplir con la Constitución, también deberían cumplirla los políticos españoles.

Ni los gobiernos socialistas ni los gobiernos populares le han hecho el menor caso al texto del artículo 47, pasando de él, como si no existiese.

La primera frase del artículo 47 dice:

«Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada».

Es difícil encajar el sentido de esta frase dentro de una sociedad que en los últimos años ha vivido decenas de miles de desahucios. Los bancos han puesto en la calle a miles y miles de personas que no podían seguir haciendo frente a los pagos de las abusivas cuotas de sus hipotecas. Y esto ha sucedido sin que los gobernantes españoles lo calificasen de anticonstitucional. Y, que yo sepa, tampoco el Tribunal Constitucional se metió por el medio para recordarle a los bancos que «todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada». Cada vez que un banco intenta echar a una persona de su vivienda por no poder pagar las cuotas de la hipoteca o un propietario intenta echar a un inquilino por no poder seguir pagando, esas personas desahuciadas deberían ser protegidas por el artículo 47. Ahí es donde debería salir Rajoy a repetir lo de que la Constitución está para cumplirse.

La segunda frase del artículo 47 dice:

«Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación».

¿Impedir la especulación? Desde mediados de los años noventa en el estado español no se ha hecho otra cosa que fomentar la especulación del suelo y de la vivienda, hasta extremos indecentes y grotescos. Todo el mundo quería sacar tajada del ladrillo y nadie hizo nada para impedir la especulación.

La tercera frase del artículo 47 dice:

«La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos».

Esta tercera frase del artículo 47 es la prueba de lo ambigua que es la redacción de la Constitución. A esta frase se le pueden dar mil interpretaciones diferentes, sin saber a ciencia cierta cuál es la correcta.

Que los dirigentes políticos españoles se dejen de tanta hipocresía. Ellos han hecho con ciertos artículos de la Constitución lo que les ha venido en gana. Que hablen claro de una vez por todas, y admitan que solo acuden a la Constitución para cercenar el derecho a decidir del pueblo vasco y del pueblo catalán. Para otros asuntos, lo que diga la Constitución les es del todo indiferente.

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