La historia de las guerras la manipulan los vencedores

A las cuatro de la tarde de aquel 26 de abril, el cielo se cubrió de sombras, y 57 siluetas metálicas, portadoras de muerte, dieron inicio a uno de los más despiadados actos de desmedida crueldad de la historia de la humanidad.

En 1937, Gernika contaba con una población civil de 6.000 habitantes. El día del bombardeo esta cifra se multiplicó por dos, por la celebración del tradicional mercado. Por tanto, la cifra de testigos de la masacre superó los 10.000 civiles, de los cuales casi 2.000 fueron asesinados esa tarde, en nombre de la España una grande y libre y de sus aliados nazis.

Compártelo
Share
Read More